lunes, 29 de diciembre de 2008

¿Es posible cambiar el Mundo?


Un nuevo año llega y con el la esperanza de cambios en nuestra vida. En el año nuevo, decidimos por una vida nueva. Pensamos que el nuevo año cambiará nuestra vida, que se acabaran los
problemas y alcanzaremos las metas que no logramos en el pasado. En fin pensamos que con el nuevo año cambiará las circunstancias que rodean nuestras vidas.Cuán maravilloso sería que pudiéramos cambiar el mundo tan fácilmente, que de un día para el otro nuestras circunstancias mejoraran dramáticamente. Lamentablemente no es así, no hay una fórmula mágica para cambiar el mundo. Ahora bien, ¿será posible que de alguna manera pudiéramos cambiarlo?Solo hay una manera que pueda ocurrir este milagro; en Mateo 5:14-16, Jesús le dice a sus discípulos que somos la luz del mundo. La luz tiene la capacidad de cancelar las tinieblas. Siendo que la luz representa todo aquello que es bueno, mientras que la oscuridad representa todo aquello que es malo, entonces nosotros siendo luz de éste mundo podemos cancelar las tinieblas, o sea, la maldad de éste mundo.¿Por qué esto no necesariamente sucede? La contestación está en el mismo pasaje bíblico. Para que la luz pueda cancelar la oscuridad tiene que ser colocada en un lugar visible. Para que nuestra luz pueda cambiar este mundo de oscuridad, tenemos que poner nuestra luz a la vista de los que la necesitan. La iglesia cristiana tiene que salir de las cuatro paredes de los templos si quiere efectuar cambios en este mundo. Para hacerlo es necesario que cada uno de nosotros como cristianos, hagamos brillar la luz de Cristo donde quiera que estemos y no solamente en el templo, por eso la importancia de hacer misiones. Las misiones empiezan en su casa, en Jerusalén y continúa hasta los confines del mundo. Todos somos partícipes de este mandato. En Juan 8:12, Jesús dice: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Nosotros como cristianos podemos cambiar el mundo, en la medida en que reflejemos al mundo la luz de Cristo.Si verdaderamente deseamos que el mundo cambie en éste año 2009, nuestra meta debe ser que cada día podamos reflejar al mundo la luz de Cristo.

Un hombre justo/ Mateo 1:18-25

Los proyectos del Señor siempre se extienden más allá del pequeño círculo de nuestra propia existencia. La bendición que él trae a nuestra vida es apenas una pequeña parte del gran proyecto de la eternidad, cuyas dimensiones nosotros ni siquiera podemos imaginar. Aún desconociendo los detalles de esta empresa celestial nos resultará provechoso recordar que somos parte de un pueblo y que en toda obra que Dios emprende la realiza pensando en el bien de muchos.
José desconoce por completo cuál es su parte en el extraordinario proyecto misionero que el nacimiento de Cristo significa. Repentinamente se encuentra envuelto en una situación profundamente humillante. La mujer con quien ha decidido contraer matrimonio está embarazada. El evangelio de Mateo no nos ofrece ningún comentario sobre el terrible golpe que esta noticia debe de haber representado para José. Nuestra propia experiencia nos lleva a creer que el debe haber sentido en la más profunda de las angustias. ¡Cuántas preguntas pasaron por su mente! Y no padecía solamente esto, también debía decidir ahora el mejor camino a seguir.
El evangelista comenta que José era un hombre justo. El que lo fuera no indica que supiera cómo salir de la situación, pero sí nos da una pista clara sobre lo que más importa en momentos de crisis. La forma correcta de manejar una situación compleja no descansa tanto en nuestra capacidad de seguir un procedimiento preestablecido, sino en ser la clase de persona que siempre actuará con integridad sin importar el desenlace particular de las circunstancias.
Al igual que Zacarías, Elizabeth y María, José era una persona con un camino recorrido en la vida espiritual. La relación que había cultivado con Dios le proveyó, en ese momento intensamente doloroso, una clara dirección: hacer lo que era correcto y justo delante de los ojos del Dios que siempre había seguido.
Aún mientras meditaba sobre los pasos particulares que debía tomar, un ángel del Señor se le aparece en sueños. Cuando existe un intenso deseo de hacer lo que es bueno, Dios mostrará, por el medio que él escoja, el camino a seguir. En este caso el mensajero celestial le provee una perspectiva completamente inesperada: «no temas recibir a María tu mujer, porque lo que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo». Una vez más lo inexplicable tiene explicación, aunque esta jamás se nos hubiera ocurrido a nosotros.
En cuántas situaciones nos hemos apresurado a arribar a conclusiones equivocadas por no poseer toda la información necesaria sobre una situación. La persona sabia siempre deja margen para el error. Aun cuando las conclusiones a las que arribamos parecieran ser el producto de un irrefutable proceso de razonamiento, es posible que nos hayamos equivocado en ellas. La cautela a la hora de arribar a conclusiones es apropiada porque nuestro conocimiento de los hechos siempre es precario. Hacemos bien en desconfiar de las conclusiones a las que tan confiadamente quiere llegar nuestro corazón.
¡Dios los bendiga!

lunes, 15 de diciembre de 2008

La Sangre De Cristo - Hebreos 9: 22.

El derramamiento de la sangre de Jesucristo sobre la cruz, fue el factor que hizo posible que nosotros recibiéramos el perdón de nuestros pecados y la aceptación en la presencia de Dios. “…sin derramamiento de sangre no se hace remisión”. La vida en la sangre está. Lv. 17:11. Cuando pecamos, ganamos la muerte. Ro 6:23. Jesús pagó el precio de nosotros con su propia sangre (al morir por nosotros en la cruz). El sacrificio expiatorio significa ser hecho UNO CON DIOS. Jesús dio su vida (derramó su sangre) sobre la cruz por nuestra expiación o redención. Esto hizo posible que nosotros fuésemos UNO CON DIOS. La sangre de Jesús significa que ya no somos Sus enemigos, sino más bien Sus amigos, Sus hijos e hijas. Por fe, nosotros aceptamos lo que Jesús hizo por nosotros. El pecado nos separa de Dios. Is 59:2. Nos hace sentir culpables. Sal 38:4. El pecado permite que Satanás nos acuse. Ap 12:10. El pecado demanda la pena de muerte. Ez. 18:4. La sangre de Cristo satisface todas nuestras necesidades. La sangre de Cristo satisface plenamente la ley de Dios, la cual, requiere un castigo cuando la ley es quebrantada. 1 Juan 3:4 dice: “Pues el pecado es infracción de la ley”. La sangre nos protege de la culpabilidad de quebrantar la ley (la muerte). En Éxodo 12, Dios ordena al pueblo de Israel untar de la sangre de un cordero sobre los umbrales de sus puertas para protegerlos del destructor, quien pasaría matando a todos los primogénitos de la tierra. Ese era un cuadro representativo del Cordero de Dios: Jesús, quien vendría más tarde al mundo. Dios dijo: “…veré la sangre, y pasaré de vosotros…” Ex 12:13. La confraternidad con Dios es restaurada. Ro 5:8, 9. Somos redimidos de la esclavitud. Ef 1:7. La sangre ha satisfecho a Dios; ahora está para satisfacernos a nosotros en la limpieza de la culpa de nuestra conciencia.He 9:14. La sangre de Cristo nos santifica. He 13:12. La sangre nos acerca a Dios. Col 1:20-22. La sangre nos perfecciona ante la presencia de Dios. He 10:14. La actividad más estratégica del diablo en esta época es: ser el acusador de los hermanos Ap 12:10. y es como tal, que el Señor lo confronta con Su ministerio especial como Sumo Sacerdote, a través de Su propia sangre He 9:11-14. La sangre coloca a Dios del lado del hombre, contra el diablo. Ro 8: 31, 33, 34. El diablo no tiene fundamento para sus acusaciones contra los que han recibido la obra redentora de Cristo por sus vidas. La sangre disuelve todo los derechos legales de propiedad de Satanás. Col 1:14. Redención’ significa ‘comprar de vuelta’. Estamos bajo la posesión de un nuevo dueño, y el precio que fue pagado por nosotros fue el derramamiento de la sangre de Jesús. “…la iglesia del Señor, la cual Él ganó por su propia sangre” Hch. 20:28. Lea también 1 Corintios 6:19, 20; y 1 Timoteo 2:6. La sangre de Cristo nos ha dado comunión, limpieza de corazón y vida eterna. 1 Jn 1:7. Jn 6:53, 54. Por tanto, ahora entiendo lo que significa el derramamiento de la sangre de Cristo para Dios, para Satanás y para mí. Hago mi consigna de compartir con otros la verdad concerniente a la sangre de Cristo. Me recordaré a mí mismo, más a menudo, respecto al pacto que Dios tiene conmigo para perdonar mi pecado y limpiarme de toda maldad y protegerme de los planes ocultos de Satanás.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

IGLESIA EN MISIONES HECHOS 1: 8
INTRODUCCIÓN. Los discípulos tenían una cita con Jesús, esta cita era el propósito de la gran comisión.
Ellos debían de llevar la buenas nuevas a todo el mundo. Eran pocos discípulos con un mudo por alcanzar.
La obra misionera presenta a un salvador para todos.

I.- EL EVANGELIO TIENE DIMENSIONES TANTO TERRENALES COMO CELESTIALES.

Enfrentando problemas terrenales./Que sufren enfermedades y aflicciones terrenales.
Los pecados pueden ser perdonados./Cuando usted muere puede ir al cielo.
Los discípulos no tenían medios de comunicación, para evangelizar a doscientos millones de habitantes en el mundo.
Hoy nosotros gozamos de la tecnología de punta: TV. Internet, Radio, periódico, panfletos, etc. Para poder evangelizar seis mil quinientos billones de habitantes en el mundo.*- El campo misionero comienza en su casa, tus vecinos, tu ciudad, nuestro país y los confines del mundo.

II.- DE QUE SE TRATA SER MISIONERO
La obra misionera consiste en ir por todo el mundo. “Id y haced discípulos a todas las naciones”
MT. 28: 18- 20./El mundo es nuestro campo misionero. MT. 13: 38./La obra misionera es proclamar que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la escrituras, que el fue sepultado y resucito. I Co. 15: 3- 4.El evangelio es para alcanzar a todas las razas. Juan. 4: 7 Hechos. 8: 4.

III.- AMAR MISIONES ES FUNDAMENTAL
La obra misionera es una obra de amor./ Debemos orar por misiones.
Debemos sostener económicamente a los misioneros que están en el campo./El primer gran misionero fue el Señor Jesús. /En el campo misionero nosotros somos testigos del Señor, y el nos llama a nosotros de testigos.
Hch. 1: 8.

IV.-UNA IGLESIA MISIONERA EFICAZ.
Antioquia es el ejemplo de una iglesia dinámica, era la segunda capital del cristianismo.
La más grandiosa iglesia misionera del N. T. Era una iglesia espiritual.
Los creyentes fueron esparcidos debido a las persecuciones y de esa manera fue extendido el evangelio.
Allí llego Bernabé para enseñar a los nuevos convertidos.
V. 22.
Pablo llega para unirse a los que enseñaban. Vv. 25-26.

La iglesia de Antioquia estaban repletas de gente y el mundo los llamó cristianos. Hch. 11: 26.
Era una iglesia que servía, con maestros que ministraban al Señor y ayunaban y oraban.
Hch. 13: 1- 3.
Esta iglesia enviaba a sus misioneros. Vv. 2-5.

Debemos reconocer que la oposición vendrá de Satanás cuando cumplimos con el trabajo al cual el Señor nos ha llamado. Sin embargo, no debemos temerla. Confiamos en el poder del Espíritu, no en el nuestro. A través de las experiencias de los cristianos sacados de sus hogares a causa de la persecución, se nos trae a la memoria el que Dios siempre está en control de todas las circunstancias. Cuando los cristianos llegaron a Antioquia, no tenían idea de que Dios algún día fundaría en esa región un centro del cual saldría un gran movimiento misionero de la Iglesia Primitiva. Esta gente simplemente estaba obedeciendo el llamado del Señor de ir a todas partes para predicar el evangelio. Cuando seguimos la dirección del Espíritu Santo podemos esperar que El nos use aun cuando no estemos completamente seguros hasta donde alcanzarán sus planes.
El llamó a individuos a quienes había comisionado especialmente para ser lo que ahora llamamos misioneros. Dios siempre bendecirá a la iglesia y al cristiano que es consciente de la importancia de las misiones.

Apóstol David Lladó

martes, 28 de octubre de 2008

VACAS GORDAS Y VACAS FLACAS - GENESIS. 41: 17- 33

Génesis 41:17-21. V. 17 “Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río; V.18 y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado. V. 19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto. V. 20 Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas; V. 21 y éstas entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.”
Génesis 41:25-32 V. 25 “Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer. V. 26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo. V. 27 También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre. V. 28 Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón. V. 29 He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto. V. 30 Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra. V. 31 Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre siguiente la cual será gravísima. V. 32 Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.”

Las crisis de escasez, no solo es económica, también hay escasez cuando no somos productivos y se da también en el área espiritual. La escasez llega por lo general después de una bonanza o abundancia. Si tenemos un dinero, nos lo gastamos y quedamos lo mismo que antes; si tenemos un buen desarrollo de trabajo, bajamos de nota y nos desanimamos; si viene la bonanza y crecimiento en el trabajo, paramos y fácilmente nos conformamos. Vemos que José estuvo en el anonimato por más de dos años y solo en este entonces, Dios lo trae a la luz para ser usado. Pero aun en medio de la prisión José venia de poseer abundancia espiritual, puesto que dice la palabra que Jehová estaba con él. (Gen 39:23) Vv.23 No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba. Esto es un claro ejemplo de un hombre sencillo y humilde, que pudo romper los esquemas y pasar de una etapa de abundancia a otra de mas abundancia y vivir en sobre abundancia. Satanás usó a la mujer de Potífar para que José fuese puesto en prisión. Todo estaba bajo control de Dios, guiando y protegiendo a José hasta que estuviese preparado para ser usado por Dios. No fue ningún accidente que faraón tuviese un sueño y José los interpretase. José fue nombrado gobernador de toda la tierra de Egipto. La segunda autoridad después de Faraón. ¡Que cambio tremendo, de la vergüenza a gloria, de la prisión al palacio, de la esclavitud a gobernante exaltado. (De vacas flacas a vacas gordas.) Las pruebas, la vergüenza, la prisión, la enfermedad y las crisis, son las vacas flacas. Pero Dios nos ha prometido las vacas gordas, la gloria, el palacio, de esclavo del pecado, a ser hijos de Dios. En muchas formas, en la vida de José hay un paralelo con la vida de nuestro Señor. José fue un prototipo de Cristo. Actualmente vivimos días difíciles, la aflicción, la escasez de trabajo, la hambruna, las crisis política y financiera, la pobreza espiritual de la gente, niños en las calle trabajando, sin estudios, sin cuidado de los padres y mal alimentados, las familias en conflictos, el dinero escasea, cada día se repite la historia. ¿Que lección podemos aprender de todo esto?
Amados en tiempo de vacas gordas hay que saber guardar y no mal gastar lo que viene a nuestras manos, para que cuando venga el mal tiempo estemos preparados para vencerlo. En tiempo de abundancia se debe ahorrar. Por esto la Biblia siempre nos advierte que debemos saber aprovechar el tiempo cuando somos jóvenes que es el tiempo de las vacas gordas para cuando la vejes llegue , este es el tiempo de las vacas flacas y pueda mirar atrás y ver los frutos de su vida bien aprovechada en Cristo en la juventud. Nosotros nos preguntamos, ¿que podemos hacer ahora? Pues busca primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
No os afanéis diciendo: ¿que comeremos o que beberemos, o que vestiremos? Mateos. 6: 27- 34. José pudo fructificarse porque sus raíces estaban en Dios, y fue un siervo fiel en todo al Señor. El que se prepara en el tiempo de las vacas gordas, no sufrirá en el tiempo de las vacas flacas. Por eso vuelvo a decir sepamos administrar bien y al mismo tiempo ser fiel con el Señor. Lucas. 12: 42- 48.
Si nosotros no crecemos en conocimiento de la palabra, no oramos no ayunamos, no ganamos vidas, no congregamos estamos enflaqueciendo y debilitando nuestra vida espiritual y nuestra cosecha será mala. Pero Cristo nos ofrece una vida de abundancia en el Señor, es estar llenos del Espíritu Santo, llenos de la palabra de Dios, llenos de las riquezas espirituales, de sabiduría, de la ciencia de Dios. Romanos. 11: 33. Juan 10: 10.

jueves, 23 de octubre de 2008

UN JUEZ CONVERTIDO EN ACUSADO - 2 DE SAMUEL. 12: 1-15

Desde que David había cometido su iniquidad, había transcurrido aproximadamente un año y quizás decía: “Si Dios en un año no me ha reprendido, ya no me castigará”, que equivocado estaba el rey David. Ahora era el tiempo en que Dios lo llamaría a cuentas y sacaría a flote su pecado, muchos de nosotros nos olvidamos de nuestros pecados, pero Dios no se olvida, tarde que temprano nos hace un recuento de lo que hemos hecho, Dios esperó mucho tiempo para que David arreglara las cosas, pero él persistió en esconder su pecado, entonces Dios mandó a Natán, no con un mensaje de bendición como en el capitulo 7, sino con uno de convicción y arrepentimiento, el profeta fue cauteloso en su misión, por medio de una parábola toca la conciencia del rey David, quien pide en su posición de juez, restitución y pena de muerte para el acusado. Vv. 5,6. y sin saberlo el juez declaraba su propia sentencia, David fue más allá de lo que dice la ley en caso de una oveja hurtada, ésta demandaba cuatro ovejas como restitución, es en ese momento que Natán lo confronta sin más rodeo y le dice: “Tú eres aquel hombre” Vv. 7, hasta ese momento David había visto la paja en aquel parabólico personaje, pero Dios le mostró la viga que él tenía. Así como David pidió la muerte de Urías, pide la suya propia sin saberlo. Santiago. 1: 15. En ese momento tan difícil el rey se debilitó, se enfermó físicamente y perdió su alegría, su testimonio y su poder. Dios le recuerda a David todas las bendiciones pasadas. Vv. 7-8. Amados muchos están enfermos del cuerpo, débiles espiritualmente, han perdido la alegría, su poder, porque hay pecado encubierto. Hoy es el tiempo de sacar a luz el pecado en la presencia del Señor, antes que Él lo haga público, Dios nos manda acercarnos al trono de la gracia para que nos arrepintamos de nuestros pecados. Para David fue Natán, y para nosotros es el Espíritu Santo de Dios, Él es quien nos convence de pecado, justicia y juicio. Juan 16: 8. Antes de dar la sentencia de parte de Dios, Natán le pregunta al rey: “¿Porqué pues tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? V. 9. A partir del versículo 9 al 11 está la sentencia para David dada por La ley en caso de una oveja hurtada, esta demandaba “cuatro ovejas” como restitución, las cuales fueron: 1) “…no se apartará jamás de tu casa la espada…” v. 10. 2) “He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa…” v. 11. 3) “y tomare tus mujeres delante de tus ojos…” v. 11. 4) “y las daré a tu prójimo, el yacerá con tus mujeres a la vista del sol”. V. 11. Aquí vemos que David pecó en secreto y Dios lo castigó en público. V. 12. Hoy en día hay muchos hogares están bajo maldiciones semejantes a las del rey David, han perdido a un hijo, o el hermano mato a su propio hermano, hermanos que violan o tienen relaciones con su hermana y otros pecados más, Gálatas. 6: 7 advierte que: “Todo lo que el hombre sembrare, esto también segará”. Sin embargo David confesó que era un pecador, reconoció su crimen y adulterio ante Dios, y le perdono el pecado de muerte al decirle: No morirás. V. 13. Dios transfiere su muerte al niño, el juicio de Dios cayó sobre su hijo. Vv. 14- 15. Amados al que peca de una forma deliberada, planeada y voluntaria, le espera una horrenda expectación de juicio. Porque esta escrito:¡ Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Hebreos. 10: 26- 31. Por tanto, así como el pecado de David demandaba muerte, Dios transfirió la misma al niño. De la misma manera fue con nosotros, nuestros pecados exigían la muerte eterna, pero el Padre celestial remitió el castigo nuestros sobre su hijo Jesús, por tanto, acerquémonos ante Dios y reconozcamos nuestras faltas, el mismo David dijo: …Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. Sal.51:17b.

jueves, 16 de octubre de 2008

SIN LUGAR EN EL MESON.

El Señor Jesús, de manera natural como todos los seres humanos anunciaba el momento de nacer, María su madre comenzó a sentir los dolores de parto, era señal de que la hora había llegado, José ante la inquietud de su esposa fue al alojamiento más cercano para rentar una habitación con las condiciones mínimas para un alumbramiento, pero no encontró lugar para que naciera Jesús, pues no había espacio en el mesón, el único lugar disponible era un humilde pesebre, que se convirtió en el más glorioso lugar de esta tierra, porque ahí llegó al mundo la luz. En este mundo de tinieblas, dominado por el imperio romano en aquella época, nace Jesús, para alumbrar a toda la humanidad. El propósito de su llegada a este mundo no sólo era de traer las buenas nuevas de paz y salvación a los hombres. Él vino también buscando el corazón del hombre, para resplandecer la gloria de Dios en su vida, pero hoy en día ese mesón (el corazón) de muchos está ocupado por el placer del mundo, por el odio, por la incredulidad, por el engaño, por las discordias, por las malas conversaciones, todo esto generado por el egoísmo del hombre en su naturaleza pecaminosa haciendo su propia voluntad y no la de su Creador.
El Señor bajó del cielo a la tierra, para elevar de la tierra al cielo a todo aquel que cree en su sacrificio vicario. El evangelio según S. J.uan 3:16,17, 18 nos revela que Él derramó su sangre en el calvario para que seamos rescatados y así poder volver a la comunión con el Padre, esa comunión que el hombre tenía en el momento de ser creado. Volviendo al momento del nacimiento de Jesús, los a ángeles cantan en alabanza diciendo: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres”. Lucas. 2: 13- 14.
¡Nació Jesús, llego la luz y la paz¡ El es la gloria del Padre y el resplandor para los hombres, vino para brillar en los corazones que están entenebrecidos por la inmundicia del pecado.
¿Cuál es tu situación actual? ¿Estás tan ocupado en el afán diario que no dejas espacio para que Jesús nazca y habite en tu corazón? Jesús quiere habitarlo, quiere llevarte a una vida de excelencia, Él desea ser el huésped principal, hoy es el día que el mesón de tu corazón debe estar desocupado, si no es así, no nacerá esa luz que alumbre tu diario caminar en este mundo de oscuridad, es mas, te dice: “He aquí Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. Apocalipsis 3:20

lunes, 6 de octubre de 2008

¿A QUE HUELE TU VIDA?

Cierto día un alumno pregunta a su maestro: ¿Maestro qué debo hacer para no irritarme con las personas que hablan mal de los demás, o que son mentirosas, calumniadoras, etc.? El maestro le respondió, “vive como las flores”, el alumno un poco confundido, le vuelve a preguntar: ¿y como es eso de vivir como las flores? El maestro le dijo: Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas, del abono mal oliente extraen todo aquello que le es útil y saludable. Pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos”. Mira, es natural del ser humano angustiarse de las propias culpas por errores cometidos, pero no es sabio permitir que los defectos de los demás te incomoden, debes rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfumar la vida de los demás haciendo el bien, esto es vivir como flores. El libro de Juan nos muestra un cuadro de la unción de Jesús en manos de María, estaban todos presentes en una misma habitación, fundidos en una misma escena, se podía sentir una profunda tristeza del adiós de Jesús. Juan nos muestra dos personajes claves: María la hermana de Lázaro y Judas, uno de los doce, el llamado Iscariote. Jesús fue invitado a la casa de Lázaro, la Biblia hace referencia de que Jesús visito a más de 12 hogares. La Biblia nos dice que Marta servía, mientras Lázaro se encontraba entre los invitados, de repente, María se acerca a Jesús, pero no viene con las manos vacías, trae consigo medio litro de nardo perfumado muy fino y caro, tanto era su valor que estaba valuado en un monto igual al salario de un jornalero en un año de trabajo, María lo derrama sobre los pies de Jesús, y la fragancia del perfume llena la habitación. Amados, debemos dar lo mejor de nosotros al Señor, como María, debemos venir a los pies de Cristo con las manos llenas de amor, de paz, nuestros labios llenos de bendición para nuestro prójimo, se debe llegar a la casa del Señor con las primicias, los diezmos y las ofrendas, y con manos llenas de santidad para adorar al Señor. No solo debemos dar lo bueno de nuestra vida, sino lo mejor y eso es nuestra humildad, un corazón quebrantado y humillado en la presencia de Dios. El acto que hizo María, de secar los pies del maestro con sus cabellos, ella estaba expresando que dedicaba toda su vida al servicio del reino. Cuando María quebró el alabastro perfumado, la fragancia se expande en toda la habitación, cuando tú llegas a un lugar ¿a qué huele tu vida? El ejemplo de María nos dice que todos tenemos algo de valor que ofrecer a Jesús. Todos poseemos en nuestra vida un frasco de nardo puro fino y carísimo. Para que haya un buen olor se debe quebrar el alabastro y derramarlos a los pies de Jesús. Amada iglesia derrama tus oraciones a Dios por que ellas son olor fragante que sube a la presencia de Dios. No dudes que vendrán “judas” con sus ideas descabelladas, diciéndote que guardes tu frasco de amor, de perdón y armonía y ofrezcas a cambio, odio violencia, dolor y mal olor. Mientras ellos dicen “ojo por ojo diente por diente” Jesús nos exhorta con autoridad “amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen” ¿De que vale un perfume caro encerrado en un frasco si no perfuma? ¿De que vale la sal si no sala? ¿De que sirve nuestra religiosidad si no perfumamos la casa? ¿Que nos queda? Un desagradable olor a muerte. Pero cuando Jesús llega al hogar, nuestra vida se perfuma con suaves y delicados aromas. Como dice un cántico y cuando Él pasa todo se transforma, se va la tristeza llega la alegría. La muerte de Jesús en la cruz, aplacó el mal olor a muerte, el olor a venganza, de odio y de rencor. Amados demos lo mejor al Señor, permitamos que él trabaje en nuestras vidas y podamos despedir el olor grato y agradable a Dios.

Apóstol David Lladó H. V.

viernes, 3 de octubre de 2008

Entre el valor y la cobardía

Numeros 13: 1 – 33

Dios manda a Moisés, a que vayan a reconocer la tierra que fluye leche y miel. Moisés envía a 12 príncipes, uno de cada tribu, estos no eran cualquier cosa, eran príncipes. Había seiscientos mil hombres, y Dios sólo escogió a 12 hombres líderes. Estos príncipes no le creyeron a Dios, solamente Josué y Caleb, los otros diez príncipes pusieron sus ojos en los gigantes y no en las promesas. Muchas veces ponemos los ojos en los gigantes de las finanzas, decimos no hay unidad, hay apatía en la gente, y lo vemos como gigantes. Pero Dios nos ha prometido la tierra y no los gigantes. Él nos dará una iglesia grande, un hogar estable y prospero y un país bendecido.
Hoy es el tiempo de la cosecha para la iglesia, hoy es el momento del avivamiento. El Señor quiere que alcancemos las promesas y no las perdamos. Hoy tenemos la oportunidad de poseer las bendiciones, no tenemos nada que conquistar, ¡Jesús lo conquistó todo en la cruz! “y somos más que vencedores en Cristo Jesús”. Diez príncipes desaniman al pueblo y rehúsan entrar en la tierra. Números. 13: 28- 33. Ellos vieron a los gigantes, esto no es una historia o una leyenda o ficción, ellos son una realidad. Estos diez príncipes mintieron al decir, no podemos unirnos, son fuertes, guerreros y gigantes. Algunos dicen: Las iglesias no se pueden unir, el país está dividido, pura mentira del diablo. Y aun decían que era tierra que traga a sus moradores. V. 32.
La mentira nos ata, y la verdad nos hace libres. “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libre”. Juan. 8: 32. Estaban asustados al decir: “Eran razas de gigantes y éramos parecidos a langostas”. V. 33. Tenemos los gigantes de la corrupción, de la inmoralidad, de las discordias, los gigantes de los rencores y de las envidias. No midamos el tamaño del enemigo, ni el número de ellos, ni su fortaleza, sino midamos el tamaño de nuestro Dios y su poder y confiemos en Él plenamente y venceremos. Hoy es el tiempo de la conquista, vamos a desafiar las fuerzas del enemigo, y rescatar las vidas que están perdidas. Ahora es tiempo de ganar almas y no miremos los gigantes, veamos las vidas que están perdidas en el mundo. Tenemos que tener fe, la fe no se ve ni se palpa, pero es como la esperanza, la paz, el amor, no se ven ni se tocan pero se sienten en lo más profundo del alma. Amados seamos como Josué y Caleb, ellos cortaron un racimo de uvas tan grandes que lo cargaron entre dos, y llevaron el fruto de la tierra. Ellos informaron y mostraron a Moisés las vendimias de la tierra. V. 26. ¿Dónde están nuestros frutos? Veamos el fruto y no los gigantes. Ahora ha llegado la bendición para nuestra ciudad y la iglesia. Tenemos que salir y poseer la tierra que el Señor ya conquistó y nos la entregó de antemano. El pueblo se revela contra sus líderes. Números. 14: 1-12. Comienza el problema, los hombres que habitan son muy fuertes, y la tierra muy grande, puro negativismo. V. 28. Allí habita Amalec, el Eteo, el Amorreo y el Cananeo, habitan a orillas del mar, puro negativismo. V. 29. Los otros dijeron: no podemos subir contra aquel pueblo, v. 31. Llenos de pretexto, cobardes. Los diez hablaron mal de la tierra y de su gente, cuantos de nosotros hemos hablado mal de la iglesia, de las estrategias de trabajos, de la doctrina de la iglesia, de nuestros gobernantes, de los pastores que son nuestra bendición. Caleb hizo callar al pueblo y dijo: “Subamos luego y tomemos la tierra”. V. 30. “Porque nosotros los comeremos como pan”. 14: 9. Los cobardes dijeron: Designemos un capitán entre nosotros y volvamos a Egipto. 14: 4. En otras palabras, ¿quien quiere ser el capitán de los cobardes e incrédulos? Volvamos al mundo, salgamos de la iglesia, rompamos el orden y el sistema político y establezcamos la inseguridad, el desgobierno y la anarquía en el país. Esa noche el pueblo lloró, pero no era el llanto del quebrantamiento, de la humildad, de la unidad, en la oración o de la intercesión de la iglesia. Era el llanto del miedo, del temor y de la desesperación. Estos diez príncipes mediocres quedaron tirados en el desierto y perecieron y nadie los recuerda hasta ahora, todos los incrédulos y rebeldes pasarán al olvido y perecerán en su miseria espiritual. Nm. 14: 29- 34. Por tanto, amados seamos fuertes, no desmayemos, no miremos los gigantes. Veamos las almas que hay que ganar para el Señor. …Porque mayor es aquél que está en vosotros, que el que está en el mundo 1 Jn 4:4 Porque Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Fil. 4:13 Dios los bendiga.
Apóstol David Lladó H. V.

jueves, 2 de octubre de 2008

LAS BIENAVENTURANZAS - MATEO 5: 1 - 12

El monte de la bienaventuranza no es como cualquier otro monte, no todos suben a ese monte, porque allí es donde nosotros nos desnudamos interiormente, ante Dios. La palabra bienaventuranza significa bendición y procede de la palabra latina para bendito. Estos versículos tratan con nuestras actitudes, lo que pensamos en nuestro corazón, nuestra perceptiva de la vida. Bienaventurados los pobres de espíritu… Dios mira el corazón, porque allí es donde se decide el destino de la vida. Dios mora con la persona cuyo corazón está quebrantado. Isaías. 57: 15. La bienaventuranza refleja sus propios actos del creyente. Bienaventurados los que lloran… Esta es la tristeza sincera por el pecado, sean nuestros o de los demás, Dios aborrece el pecado y rompe su corazón. Esta es la angustia de los bienaventurados, cuando reconocen sus pecados, porque ellos serán consolados. El Señor nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que nosotros también podamos consolar, a los que están en tribulación. 2. Co. 1: 4. Y Dios enjugara toda lagrima de los ojos de ellos…” Apocalipsis. 21: 4. Bienaventurados los mansos…Mansedumbre no es debilidad, Jesús fue manso, Mateo. 11: 29. Y sin embargo echó fuera del templo a los cambistas. La mansedumbre significa vivir para la gloria de Dios, o sea es ser enseñable, sin soberbia. La fuente de la mansedumbre es Cristo, que la imparte al hombre que se somete a la voluntad del Señor. Mt. 11: 28- 29. La mansedumbre se revela en su conducta y en su modo de tratar a los demás. Tito. 3: 2. Santiago. 3: 13. Ser manso es dominar las emociones y no que estas nos dominen a nosotros. Entonces recibiremos la tierra por heredad, (en el milenio). Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia…Un verdadero cristiano tiene apetito por las cosas espirituales, esto es rectitud personal. No como el fariseo. Lc. 18: 9- 14. Hoy vemos la justicia de los magistrados corrompida en gran parte, el pueblo tiene hambre y sed de una justicia digna y recta, pero no hay quien los ampare. Tan sólo en Dios el alma hambrienta y sedienta será saciada. Bienaventurados los misericordiosos…Los misericordioso son aquellos que manifiestan la piedad por un acto de ayuda al prójimo. Esto es, sentir lo mismo que siente la otra persona. El Señor Jesús nos enseña la parábola del buen samaritano. Lc. 10: 30-37. El buen samaritano fue movido a misericordia, cuando se convirtió en prójimo del herido. El misericordioso es perdonador. Vean la parábola de los deudores. Mt. 18: 23-35. La verdadera misericordia perdona. En la oración del Padre nuestro leemos: “Y perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Mt. 6: 12. Estas bienaventuranzas tratan con nuestras actitudes, nuestra perspectiva de la vida, lo que pensamos en nuestro corazón. Es lo que Dios requiere de nosotros. Bienaventurados los de limpio de corazón…Significa tener un sólo corazón, no dividido Entre Dios y el mundo. Limpio de corazón son aquellos cuyo ser moral no esté contaminado de pecado, y sin duplicidad de intereses o lealtades. El ser humano por naturaleza es duro de corazón, y sucio de pensamiento. Estas personas son muy infelices, acumulan en su corazón las pequeñas desgracias hasta formarlas en montañas de miserias. Esto entristece tu corazón, y estropea tus días de felicidad. El corazón limpio es el que agrada a Dios, haz el bien a tu prójimo, y no te ensucies por todo estos males. Bienaventurados los que se ríen de sí mismo, porque nunca acabará su diversión. Bienaventurados los pacificadores…El mundo opina que la felicidad es de los listos, de los agresivos, de los que toman ventajas sobre otros, los que son más expertos y vivos más que los demás. Para ser pacificador se necesita gozar de paz interior. “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todo los hombres”. Romanos. 12: 18. Bienaventurado el hombre que halla la paz en Cristo, y no busca la paz en el dinero, en el propio provecho, en le poder, en el ocio, y en el placer.
En las personas felices encontraremos una rica vida interior, una alegría espontánea, mucha paciencia y paz. Y llenos del Espíritu Santo Dios. Bienaventurado el hombre que toma en serio las cosas pequeñas y afronta con calma las grandes: este llegara muy lejos en la vida. Tito 3: 3 describe que este mundo está en guerra. Nosotros los cristianos tenemos el evangelio de paz en nuestros pies. Ef. 6: 15. Felices los que oran antes de obrar, porque evitarán muchos errores y serán llamados pacificadores Bienaventurados soy cuando os persigan…Todos los que viven piadosamente sufrirán persecuciones. Estamos expuestos a sufrir físicamente, emocionalmente, financieramente y espiritualmente por la fe. Somos perseguidos por la familia, amigos, colegas de trabajo, por personas intolerantes y grupos religiosos. Bienaventurado los felices, los que no confunden un grano de arena con una montaña de persecución. Y sobre todo felices, si reconocen en todo al Señor, porque la luz de esperanza a brillado en tu vida.
Jesús nos enseño a bendecir a los que nos persiguen; bendecid y no maldigáis. Romanos. 12: 14. Por lo tanto amados, subamos a este monte y permanezcamos en el, hasta que el Señor nos perfeccione.
Pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Que Dios te bendiga.

Apóstol David Lladó H. V.