martes, 29 de noviembre de 2011

PORQUE DEBEMOS CONGREGARNOS


“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesiónde nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos aotros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando decongregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tantomás, cuanto veis que aquel día se acerca.” (Hebreos 10:23-25).
Alguien dijo que no tenia ningún sentido ir a la iglesia cadadomingo. Por 30 años, escuchó alrededor de 30,000 sermones. Pero no recordaba ninguno de ellos. Así que pensóque estaba perdiendo su tiempo en ir a la iglesia, y quizás debía emplearlo en otracosa.
Esto creó una especie de controversia en mediode la charla que seguía en un grupo de cristianos y cada uno empezó a compartir sus opiniones al respecto. Pero unode ellos, puso punto final a la discusión, “Yohe estado casado por 30 años. Durante ese tiempo, mi esposa ha cocinado unas30,000 comidas. Pero, actualmente, yo no puedo recordar el menú completo de nisiquiera una de esas comidas. Sin embargo, yo sí puedo asegurarle que todasellas me nutrieron y me dieron la fuerza que necesité cada día para hacer mitrabajo. Si mi esposa no me hubiera dado esas comidas, yo estaría físicamentemuerto en estos momentos. De la misma manera si no hubiera ido a la iglesia anutrirme, actualmente yo estaría espiritualmente muerto.”

Ciertamente una magnífica ilustración de la necesidad de congregarnos. Elpasaje de hoy nos exhorta a hacerlo, con el fin de “estimularnos al amor y alas buenas obras.” La única manera de mantenernos firmes, sin fluctuar, enaquello que hemos creído es alimentando nuestras almas con la palabra de Dios ybuscando su presencia en todo momento, ya sea a solas en nuestra habitación, oreunidos con un grupo de hermanos que persigan el mismo objetivo. La Biblia nosenseña que debemos establecer una relación con los demás creyentes, pues todossomos parte del cuerpo de Cristo y juntos tenemos una importante labor quellevar a cabo aquí en la tierra. Romanos 12:5 dice: “así nosotros, siendomuchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.” YEfesios 4:11-13 completa la idea de esta función: “Y él mismo constituyó aunos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores ymaestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, parala edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad dela fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida dela estatura de la plenitud de Cristo.” Entonces estaremos listos para salir almundo a “predicar el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15)

Cuandola iglesia de Cristo se reúne suceden cosas maravillosas. Hay un poderadicional que se manifiesta en ese grupo, según declaró Jesús en Mateo18:19-20: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo enla tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padreque está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,allí estoy yo en medio de ellos.” En Hechos capítulo 2, la Biblia nos narra lapoderosa manifestación del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Comienza deesta manera: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todosunánimesjuntos...” Aquel grupo de hombres y mujeres habían permanecido reunidos en elaposento alto, perseverando en oración mientras esperaban que se llevara a cabolo que Jesús les había prometido justo antes de ascender al cielo. Entonces elEspíritu Santo se presentó en medio de un fuerte estruendo y con lenguas defuego, y todos ellos recibieron el poder del cual el Señor les había hablado.
La presencia de Dios se manifiesta de manera evidente en toda reunión de sushijos que desean alabarle. El Salmo 22:3 declara que Dios habita en medio delas alabanzas de su pueblo. Y el Salmo 133:1-3 dice: “¡Mirad cuán bueno y cuándelicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobrela cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta elborde de sus vestiduras; como el rocío de Hermón, que desciende sobre losmontes de Sion; porque allí envía Jehová bendición, y vida eterna.” La dulceunción del Espíritu de Dios se derrama sobre aquellos que se unen en armonía aalabar y adorar a Dios.

Apóstol David Lladó

lunes, 28 de noviembre de 2011

LA MALDICIÓN DE LA IGNORANCIA / Apocalipsis 3:17


Ocultar versículo http://www.desarrollocristiano.com/img/arrow-up.gif
3:17 Dices: Soy rico; me he enriquecidoy no me hace falta nada ; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable,el pobre, ciego y desnudo eres tú.

Leer todo el capitulo
En muchas ocasiones, estudiando este pasaje con misalumnos, les he preguntado cuál creen ellos que era el problema en la iglesiade Laodicea.He recibido una diversidad de respuestas que intentan explicar dónde estaba elerror de esta congregación. Algunos piensan que la iglesia sufría de una faltade compromiso. Otros opinan que su problema principal era el orgullo. Aunotros más son de la idea de que la
congregación era muy individualista.

Todos estas condiciones pueden ofrecer una posible explicación a la fuertecondena que recibió de parte del Señor. Seguramente muchas otros problemasespirituales eran parte de la realidad de esta congregación. Ninguna de estas,sin embargo, tocan sobre la cuestión fundamental que afectaba a la congregación.La clave está en el versículo sobre el cual hoy reflexionamos, y se encuentraen la frase no sabes.

La verdad es que muchos elementos pueden condicionar nuestro crecimientoespiritual. Cuales quiera que sean, no obstante, elverdadero obstáculo para nosotros se encuentra en no poderlas discernir. ¿Cómose puede tratar una enfermedad si uno no está enterado de su existencia? ¿Cómose puede remediar un problema si uno no tiene conciencia de que ha surgido? Demanera que la verdadera dimensión de la dificultad que enfrentaba a la iglesiade Laodicea no estaba en la dificultad en sí, sino en el desconocimiento de queexistía una situación que necesitaba ser remediada.

Esta pequeña pero importantísima diferencia es crucial para nosotros. Ningúnser humano, sin embargo, puede realizar un diagnóstico acertado de su propia condiciónespiritual. ¿Quién puede decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?,pregunta el autor de Proverbios (20.9). La respuesta está implícita enla misma pregunta. Nadie puede afirmar que ha limpiado su propio corazón. Estaes tarea para el Espíritu de Dios, quien escudriña y examina todas lascosas a la luz de los principios eternos de la verdad. Antes de que podamostratar un problema en nuestras vidas, entonces, ¡es necesario que nos enteremosde la existencia de ese problema!

Es muyimportante que cada uno de nosotros tomemos tiempo constantemente para que elSeñor pueda examinar nuestra vida, y todas las circunstancias externas yexternas que la implica (mi vida personal, mi familia, mi ministerio, mitrabajo, mis estudios….)

Solamente el diagnostico de Dios acerca de nuestra verdadera condiciónespiritual importa. Para eso, es necesario que vengamos ante su presencia despojándose de todo preconcepto, para hacer silencioy permitir que él nos diga qué es lo que discierne. No solamente tenemos queestar dispuestos a callar, sino también a que él nos sorprenda con lo querevela. Esta es la dramática diferencia entre la evaluación de la iglesia deLaodicea y la de Cristo. Ellos decían que eran ricos. ¡Cristo decía que eranpobres, ciegos y desnudos! Es posible que esta misma diferencia abrumadoraexista en nuestras propias vidas. Solamente él la podrá revelar.


Apóstol David Lladó

OJOS EN LA META


Hebreos 12:2 “puestos los ojos enJesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de élsufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono deDios.”

El gran escenario de los griegossiempre estaba refleto de competiciones deportivas.
La competencia de la maratónestaba basada en la historia del jovensoldado griego que corrió una gran distancia, después de la batalla de Maratón,para informar acerca de los resultados de aquel acontecimiento. Tenía granprestigio ser el ganador de semejante competencia, no solamente porque el atletademostraba sus extraordinarias aptitudes físicas, sino también porque elcampeón era identificado con aquel primer héroe de esta singular historia deGrecia.

En las
carreras modernas, lalargada muchas veces está en el mismo lugar de la llegada. Antes de correr,cada corredor echa un vistazo en la plataforma donde los ganadores reciben elpremio y por unos segundos, sueña con las sensaciones de estar subido allí, enlo más alto del escenario, aplaudido y elogiado por el público que lo reconocecomo el mejor entre sus pares. Tal sueño, aun cuando no es más que unpensamiento fugaz en los minutos previos a la carrera, actúa como poderosoestimulante para cada uno de los deportistas. Aun los menos preparadosacarician el sueño placentero de cruzar
la meta, para sentir que todo elesfuerzo valió la pena.
Fijarseen algo más inspirador que las circunstancias lo inspirará e animará a seguiradelante cuando ya las fuerzas parecen desvanecerse.
Durantela carrera, habrá muchos momentos difíciles en los cuales el deportista lucharácon el deseo de abandonar la persecución de la meta. En estas instancias, losmejores atletas convocan otra vez la imagen del glorioso momento de llegaday buscan recuperar fuerzas con un
anticipode la gloria que vendrá.
El autor de Hebreos usa como excelente ilustración de esto a Jesús. Su momentode máxima crisis fue en Getsemaní.


Allíle confesó a sus discípulos el fuerte deseo de «abandonar la carrera». «Mi alma está angustiada» les dijo, «hastael punto de la muerte.» (Mateo 26.38)Se apartó y se concentró en la intensa batalla que se había apoderado de su corazón,una batalla entre el deseo de hacer la voluntad del Padre y el deseo de hacerla voluntad propia.
Finalmenteconsiguió hacer lo que hacía falta para seguir en la carrera: quitó los ojos dela cruz y la inminente agonía de la muerte para fijar su vista en algo que loinspiraba plenamente. Esto era el gozo del momento de reconciliación con su Padre celestial.
Comodiscípulo de Jesús, usted necesita tener los ojos puestos en algo másinspirador que las circunstancias en las cuales se encuentra. Podría ser elcumplimiento de una Palabra que el Señor le dio. Podría ser la realización deuna visión que recibió. O bien podría ser la finalización de un proyecto quetraerá gloria al nombre de Jesús. Sea cual sea el tema, esto lo inspirará eanimará a seguir adelante cuando ya las fuerzasparecen desvanecerse.

SEMBRANDO LA SEMILLA EN EL JARDÍN DEL CORAZÓN


El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientrassembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielola comieron. Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó porque no teníahumedad. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamentecon ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó frutoa ciento por uno.
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Prov.4:23
Cita la Escritura que elcorazón del hombre es engañoso y perverso, ¿quién lo conocerá? La condiciónespiritual del mismo varía de persona a persona y esto no depende de Dios sinode cada cual, conforme a los valores establecidos en su interior. Muchos searriman para escuchar la Palabra con cierta curiosidad y la reciben, peroluego, permiten que ésta sea robada por el diablo, quien se aprovecha de loefímero de su interés y la quita de su corazón para impedir que crean y sesalven. "El ladrón no viene sinopara hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para quela tengan en abundancia." Juan 10:10
Están los que con gozo lareciben y creen por un tiempo, con la idea de que sus problemas llegaron a sufin y que en el Evangelio ya no tendrán que pasar por más vicisitudes. Cuandose asoma la tempestad en el camino, y empiezan a ser perseguidos por causa dela Palabra, en vez de refugiarse en la Roca en lo que pasan los quebrantos,alzan vuelo como el ave y salen huyendo, para su propio mal. "Mas el justo vivirá por fe; y siretrocediere, no agradará a mi alma" Hebreos 10:38
¡Donde está lo que seconsidera de más valor, allí estará el corazón! Los que oyen la Palabra perosus afanes por las cosas del mundo, el dinero y los placeres, tienen para ellosmás valor que la vida eterna, permiten que la fe que comenzó a cimentarse sedesvanezca por completo y nunca vean los frutos. "Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el quepierda su vida por causa de Mí, éste la salvará. Pues, ¿qué aprovecha alhombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo? Lucas9:24-25
Están los de corazón recto, en los cuales lasemilla es sembrada en tierra buena y fértil. Estos entienden y retienen laPalabra sembrada y, a pesar de las luchas y pruebas, permanecen dando fruto conperseverancia. "Pero nosotros nosomos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe parapreservación del alma." Hebreos 10:39
"Mis ovejas oyen mi voz,y Yo las conozco, y me siguen, y Yo les doy vida eterna;
y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano" Juan 10:27-28
¿Tiene Dios la culpa de que no todos permanezcan en el camino y sesalven? Dios no hace acepción de personas; El envió a Su Hijo Jesús a morir enla cruz por todos; el Justo por los injustos. Cada cual tiene la libertad deescoger y, su decisión será la que determinará su destino final. Los que lereciban en su corazón, y permanezcan creyendo hasta el fin, serán los que selleven el galardón. "Bienaventuradoslos pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos" Mateo5:3
¡Cuán importante, necesario yvital es velar por la pureza del corazón! Es de tal magnitud el cuidado quedebemos de tener por esto que, de ello depende la vida eterna.
Busquemos primeramente elreino de Dios y su justicia manteniendo la mirada en las cosas de arriba y noen las de la tierra, porque ... Donde esté tu tesoro; allí estará también tucorazón. ¿Quieres conocer la condición de tu corazón? ... Por sus frutos losconoceréis.

¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE LA SANGRE DE CRISTO?


La frase “la sangre de Cristo” es usada muchas veces enel Nuevo Testamento, y es la expresión de la muerte sacrificial y la obracompleta de expiación de Jesús en nuestro favor. Las referencias a la sangre del Salvador incluyen la realidad de que Él literalmente se desangró enla cruz, pero más significativamente que derramó su sangre y murió por lospecadores.

La sangre de Cristo tiene el poder de expiar un númeroinfinito de pecados cometidos por un infinito número de gente a través de lossiglos, y todos aquellos que ponen su fe en esa sangre serán salvados.
La realidad de la sangre de Cristo como medio deexpiación por el pecado, tiene su origen en la Ley Mosaica. Una vez alaño, el sacerdote debía hacer una ofrenda de la sangre de animales sobre elaltar del templo por los pecados del pueblo. “Y según la ley, casi todo es purificado consangre, y sinderramamiento de sangre no hay perdón.” (Hebreos 9:22). Pero esta era unaofrenda de sangre que estaba limitada en su efectividad, por lo que teníaque ser ofrecida una y otra vez. Esta era una semblanza del sacrificio deJesús ofrecido en la cruz “una vez ypara siempre” (Hebreos 7:27). Una vez que fue hecho ese sacrificio, ya nohubo necesidad de la sangre de toros y machos cabríos. La sangre de Cristo esla base del Nuevo Pacto. La noche anterior a Su crucifixión, Jesúsofreció la copa de vino a Sus discípulos diciendo, “Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre,que es derramada porvosotros.” (Lucas 22:20). El verter el vino en la copa, simbolizaba la sangre de Cristo que seríaderramada por todos los que creerían en Él. Cuando Él derramó Su sangreen la cruz, Jesús eliminó la exigencia del Antiguo Pacto del continuosacrificio de animales. Esa sangre no era suficiente para cubrir los pecadosdel pueblo, excepto de una manera temporal, porque el pecado contra un Dios Santoe infinito, requiere un sacrificio santo e infinito. “Pero en esos sacrificios hay un recordatorio de pecados añotras año.

Porque es imposible que la sangre de toros y demachos cabríos quite los pecados.” (Hebreos 10:3). Mientras que lasangre de toros y machos cabríos era un “recordatorio” del pecado, “la sangre preciosa de Cristo, un cordero sin mancha o defecto.” (1 Pedro 1:19), pagó totalmente la deuda delpecado que debíamos a Dios, y ya no necesitamos más sacrificio por el pecado. Jesús dijo, “¡Consumado es!” mientras Él moría, y con eso quiso decir que – la obra completa de redención fue hecha para siempre, “habiendo obtenido redención eterna” para nosotros (Hebreos 9:12).
La sangre de Cristo no soloredime a los creyentes del pecado y el castigo eterno, sino que “Su sangre purificará nuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo”(Hebreos 9:14). Esto significa que no solo somos ahora libres deofrecer sacrificios, los cuales son “inútiles” para obtener la salvación, sino que somos libres de depender de las obras inútiles e improductivas de la carnepara complacer a Dios. Porque la sangre de Cristo nos ha redimido, ahora somos nuevas criaturas en Cristo (2 Corintios 5:17), y por Su sangre somos liberados del pecado para servir al Dios vivo, para glorificarle, y para gozar de El por una eternidad.

Ptra. Ronilda de Lladó